jueves, 12 de mayo de 2011

Reflexión bloque 4: Literatura folklórica

En este cuarto bloque, como ya habréis leído, hemos tratado la literatura folklórica. De este tema, la verdad, lo único que sabía era que se transmitía de generación en generación y, generalmente, de forma oral y que venían siendo “los cuentos de toda la vida”: Caperucita Roja, Pulgarcito, La Bella y la Bestia… También es cierto que había oído hablar de Perrault, los Hermanos Grimm y Andersen y que los relacionaba con este tipo de cuentos, pero poco más… Por lo tanto, puedo decir que con este bloque he aprendido un montón de cosas. Pero me quedo con tres de ellas:

1. Lo primero es que me ha resultado súper curioso aprender que LOS CUENTOS FOLKLÓRICOS NO SON CUENTOS INFANTILES. Si te paras a leerlos, esto es cierto, y además tiene lógica que no sean para niños, -como hemos comprobado en las características, e, incluso, en la historia de los cuentos folklóricos-. Sin embargo, yo creo que si preguntamos por ahí, todo el mundo diría que “sí que son para niños porque son cuentos”, y no sólo porque sean cuentos, sino porque siempre se han contado a los niños sin preocuparse en absoluto.

2. Además, he aprendido que, al igual que cuando hablábamos de cuentos de autor, hablábamos de la necesidad de saber analizar los cuentos para saber si son adecuados o no; cuando hablamos de cuentos folklóricos hablamos de adaptarlos. Esto va muy unido a lo anterior… Vamos a ver: dijimos en la literatura de autor, que no se escribían cuentos para niños porque “total, no saben leer…”. Por lo que los cuentos que se tenían “más a mano” para entretener a los niños eran los folklóricos. Pero en el apartado anterior he escrito que “he aprendido que no son cuentos infantiles”… Entonces…¿Cómo arreglamos esto? Pues bien: en primer lugar, hoy en día sí que hay literatura infantil de autor, por lo que no es NECESARIO recurrir a los cuentos de tradición cultural para entretener a los niños; por otra parte, en algunos momentos nos puede servir para algo en concreto trabajar un determinado cuento folklórico, en este caso lo que haremos será “convertirlo en un cuento infantil”, es decir, adaptarlo. Para ello lo único que ha que hacer es respetar los motivos de los cuentos, sus personajes y el viaje iniciático que cuentan, (como expliqué más detenidamente en la entrada Cómo adaptar cuentos folklóricos), y “eliminar” o cambiar todo aquello que los niños no entiendan o que, simplemente, no sea adecuado que escuchen. Hay que tener en cuenta, además, que se puede adaptar de muchas formas diferentes, siguiendo distintos criterios: podemos adaptar un cuento a la edad de los niños o, no sólo a la edad, sino para que el cuento, además, sea moralizante, y así con tantos criterios como se nos ocurran.

Me parece, además, interesante que, además de que la profesora nos ha dicho que no son infantiles, que hay que adaptarlos y cómo se supone que se adaptan, hemos hecho una práctica. La profe nos contó el cuento de “Todo Tipo de Pieles” recogido por los Hnos. Grimm, y nos pidió que lo adaptásemos. La verdad que me costó un poquito, pero, al final, creo que lo he conseguido. Podéis ver el resultado en la entrada anterior… Creo que, actualmente, se siguen contando a los niños los cuentos folklóricos, en muchos casos, sin adaptarlos y, eso, puede hacerlo una madre que no tenga conocimientos de psicología infantil, del desarrollo de los niños, de pedagogía… pero nosotras, como futuras profesoras, no podemos olvidarnos de esa característica de los cuentos folklóricos o, sin olvidarnos, no responder a ella simplemente por pereza. A mí se me ha quedado grabado: cuento de autor = analizar; cuento folklórico = adaptar. Y además, lo llevaré a cabo.

3. Por último, y aunque no sea un contenido teórico, quiero agradecer a mi profesora que me haya contado el Mito de Cupido y Psique, un mito que no conocía y que me ha parecido maravilloso… ¡Me encanta! Así que, para seguir con la transmisión, aunque en este caso no sea oral, la colgaré en la próxima entrada porque, de verdad, que me parece un cuento digno de conocerse… ¡Precioso! Gracias Irune.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Adaptación del cuento de los Hermanos Grimm: Todo Tipo de Pieles

Erase una vez, en un país muy lejano, un rey cuya esposa poseía una belleza incomparable y una preciosa cabellera de oro. Desgraciadamente, aunque lo intentaban no habían conseguido tener hijos. Pero ellos no se rendían. Al cabo de los años, la reina contrajo una extraña enfermedad y, como no habían tenido hijos, le pidió al rey que le prometiese que se casaría para tener descendencia, pero que la mujer que eligiese tendría que ser más bella que ella.

Tras varios años de búsqueda, el rey no había encontrado a ninguna mujer más bonita que la reina. Entonces, se fijó en la sobrina de la reina que se parecía mucho a ella pero tenía el pelo aún más bonito y era todavía más guapa.

La chiquilla, que acababa de cumplir los 15 años, no quiere tener que casarse con el rey que, además, era mucho mayor que ella. Para intentar retrasar la boda hasta encontrar una solución, le pidió que, como regalo, le hiciese un abrigo de pieles de todos animales del mundo. El rey le dijo que de acuerdo y mandó a sus cazadores traer pieles de todos los animales del mundo y a sus tejedores hacer el mejor abrigo del mundo. Y un año después le regaló el abrigo que había pedido.La sobrina del rey no sabía qué hacer. Ella no quería casarse con un hombre tan mayor, así que decidió que esa noche huiría del palacio.

Por la noche, cuando todos se fueron a la cama, cogió el vestido más bonito de su tía, -para venderlo si necesitaba dinero-, y su collar de brillantes, para recordarla. Y salió de palacio. Para que nadie la reconociera se puso el abrigo y se manchó con barro, para parecer una campesina.

Tras mucho correr por el bosque para alejarse del reino de su tío, se escondió, agotada, en el tronco hueco de un árbol donde, por la mañana, la encontraron unos cazadores del reino vecino. Uno de ellos, -que era noble, pues era el primo del príncipe-, se la llevó como sirvienta, pues nunca quiso la chiquilla revelar su auténtica identidad, ante el temor de que la obligaran a volver a su reino y casarse con su tío. Desde entonces la conocieron como Todo Tipo de Pieles, por el abrigo que siempre llevaba.

Con el paso del tiempo, el primo del príncipe se fue a vivir al palacio y se llevó con él a Todo Tipo de Pieles, que empezó a trabajar en las cocinas.

Pasó el tiempo y en el castillo se celebró una fabulosa fiesta para que el príncipe encontrase esposa. Durante la fiesta, la muchacha pidió al cocinero que la dejara ausentarse un momento, y cuando pudo hacerlo, vestida con el precioso vestido de su tía y con la cara lavada y la resplandeciente cabellera de oro peinada, se dirigió al baile hermosa como una princesa. El mismímo príncipe estaba convencido de que era una de sus invitadas, así que bailó con ella y quedó seducido por su belleza y su dulzura.

A Todo Tipo de Pieles se le olvidó que tenía que volver a la cocina y estuvo durante muchísimo rato hablando con el príncipe. De repente, se acordó de que tenía que volver al trabajo y se escabulló entre los invitados con la excusa de ir al tocador. Se puso su abrigo encima del vestido, se manchó la cara y las manos, escondió su pelo con la capucha del abrigo y bajó a las cocinas.

El cocinero la regañó mucho, pero enseguida se puso a trabajar y, como era tan buena y el cocinero la tenía tanto cariño, la perdonó. Mientras preparaban la cena para los invitados Todo Tipo de Pieles sólo pensaba en lo guapo que era el príncipe y en que si ella pudiese decir la verdad, que tenía sangre real, podría casarse con él.

Cuando sirvieron la cena el príncipe se dio cuenta de que el rostro de la sirvienta le resultaba familiar, pero no hizo caso de sus sospechas y siguió cenando con sus invitados.

Tras la cena, comenzaron la música y los bailes de nuevo. En las cocinas, después de recoger, Todo Tipo de Pieles dijo al cocinero que no se encontraba bien así que se iba a su habitación y que, si necesitaba algo, la avisase.

Todo Tipo de Pieles, subió a toda prisa a su habitación, se peinó su hermoso cabello rubio, se lo recogió, se limpió las manos y la cara, se quitó el abrigo y se puso el collar de diamantes de su tía antes de dirigirse de nuevo a los salones. Al entrar, el príncipe se quedó anonadado con la belleza de la joven y se dio cuenta de que era la chica que había desaparecido misteriosamente horas antes.

El príncipe sólo tuvo ojos para Todo Tipo de Pieles y se pasaron el resto del baile juntos hasta que ella intentó irse de nuevo, para no correr el riesgo de que nadie la reconociese. El príncipe no quería dejarla ir y trataba de saber más de ella para poder buscarla, pero Todo Tipo de Pieles no le daba ningún nombre ni ninguna procedencia.

Con lo que ella no contaba era con que el príncipe se había enamorado de ella y estaba decidido a averiguar su identidad. Mientras bailaban le colocó en su dedo un precioso anillo sin que ella se diese cuenta.

A la mañana siguiente, bien temprano, el príncipe ordenó a sus vasallos que buscasen el anillo, ya que el dedo que lo llevara pertenecería a su prometida. Sin embargo, fue él mismo, durante el desayuno, quien descubrió el anillo en manos de quien le servía la mesa. Tiró entonces de la manga del abrigo de Todo Tipo de Pieles, y, resbalánosele la capucha, quedó al descubierto el bello rostro y el espectacular cabello de oro de la misteriosa mujer con quien había bailado la noche anterior. Ésta resultó ser la sobrina del rey del país vecino, que le contó su historia, y con quien se casó felizmente y compartió el resto de su vida.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Cómo adaptar cuentos folklóricos.

Como ya he dicho, lo ideal con los cuentos folklóricos es adaptarlos. Pero, para hacer una buena adaptación, ¿Qué tenemos que respetar?.

1.Los motivos de los cuentos, es decir, el hilo conductor. Estos motivos, son elementos que afectan a distintos aspectos del cuento (personajes, estructura, argumento…) y que aparecen repetidos en muchos cuentos. Estos motivos de los cuentos, son los que sustentan los deseos, los miedos, los sueños… de las personas que los hacen suyos y luego los cuentan, los transmiten. Por ejemplo, uno de los motivos de los cuentos es por qué sale el/la protagonista de su hogar; hay 2 motivos: para buscarse la vida (viajes y búsqueda), o huyen de su casa porque les persiguen (fuga y persecución). Hay que mantener el motivo de irse de su casa, pero sí la causa por la que se va (ej: se va porque la madrastra la quiere matar, o porque su padre la quiere casar con un viejo asqueroso, la causa es distinta, el motivo el mismo: fuga y persecución).

* Los personajes que triunfan son los que representan al pueblo: el hermano más pequeño, el huérfano maltratado… es decir, los que tienen menos posibilidades de triunfar. Un personaje masculino, puede pasar a ser femenino y viceversa.

* La búsqueda del amor, no sólo como AMOR sino también como cariño.

* El sol y la noche como realidad e irrealidad, no tienen por qué ser cosas mágicas, pero hay que tener en cuenta que la noche tiene aire romántico, un aire misterioso, un momento íntimo… Hay que mantener el día como real y la noche como más íntima, más especial, más misterioso…

* Tesoros ocultos, física o psicológicamente permiten a los personajes volver a su estatus perdido (la princesa cisne), pueden ser riquezas escondidas físicamente/reales (alí baba y los 40 ladrones), o riquezas escondidas psicológicamente (la princesa y la pelota roja  Tiana y el sapo/ la bella y la bestia…).

* Otro motivo que no debemos cambiar es la aparición del reino de los muertos o el reino de las hadas (rid van winckle: buscar corto en youtube). En el reino de los muertos estuvo psyche.

* Quizá el más importante de todos sea la muerte y la resurrección: en los cuentos tiene la misma simbología que en la carta de muerte del tarot: CAMBIO (ha muerto tu yo antiguo para que nazca tu yo nuevo). Este cambio a veces sustituye todas las pruebas por las que tiene que pasar el personaje desde que sale del hogar (la infancia, la protección) hasta llegar a la boda (creación de un nuevo núcleo familiar). En los cuentos, por otra parte, hay muertes reales: la madre de blancanieves, el padre de cenicienta, etc… son personajes que mueren y no vuelven a aparecer (no resucitan). Las que simbolizan cambio se pueden sustituir por un sueño. Suponen una renovación de la persona.

2.Otra cosa que no podemos cambiar son los personajes: Lo que no podemos cambiar de los personajes no es su apariencia física, su sexo, etc… lo que no se puede cambiar es EL ROL QUE DESEMPEÑAN EN LA HISTORIA. Los roles de los personajes son:

- Buenos:

* Héroe o heroína
* Hadas madrinas: hacen la misma función que hacían los padrinos de los niños: se ocupan de los niños y les ayudan a conseguir la felicidad. Suelen aparecer cuando los niños/as necesitan más ayuda. Aquí caben otros personajes que hacen esta función: el gato con botas,
* Animales y objetos mágicos: elementos que sirven de ayuda a la protagonista (ej: el espejo de la bella y la bestia, la lámpara de Aladino…)

- Malos:

* Enemigos: no tiene por qué haber un enemigo declarado, puede haber un enemigo en un momento dado con el que tienen que acabar para que no acabe con ellos… Pero si lo hay, hemos de mantenerlo.
* Gigantes y ogros: son personajes que te encuentras en tu vida, que son peligros, que son imprescindibles porque tienes que enfrentarte a ellos y te ayudan a crecer.

- A veces buenos y a veces malos:

* Brujas y magos: a veces son buenos y otras malos, según si ayudan al protagonista o no.
* Duendes: a veces son buenos y otras malos. Hay a veces que se convierten en hadas madrinas (ej: el zapatero y los duendes). Otras veces son malos (Rumpelstinski)

3.La tercera cosa que no se puede cambiar en un cuento es el viaje iniciático que hace que el protagonista empiece siendo un niño/un adolescente y acabe convertido en un adulto. Es una forma de representar, por un número de pruebas que tiene que superar/resolver, la maduración. Hay que saber ver los distintos pasos, las distintas pruebas, con las que se tiene que enfrentar el protagonista, porque esas pruebas tampoco se pueden cambiar (aunque sí podamos cambiar el tipo de prueba). Además, en esas pruebas, siempre hay elementos simbólicos que deberemos preservar. Por otra parte, en el proceso, solemos encontrar enseñanzas prácticas para la vida. Esas enseñanzas suelen ser varias, veámoslo en un ejemplo:

- La Bella Durmiente:

* invitar a todos aunque la líen: ¿por qué empieza todo el problema? Por no invitar a una de las hadas porque siempre acaba haciendo algo molesto, incómodo, etc... Por lo tanto, hemos de aprender que aunque haya alguien que a veces pueda ser un poco pesado, molesto... tenemos que dejarle venir porque al fin y al cabo si hemos invitado a todos no vamos a hacerle el feo, ¿no?
* Los padres esconden el problema en vez de enfrentarlo (lo cual está mal porque nunca lo va a ver y cuando lo vea no va a saber lo que es…). Después prohíben a la princesa a subir a la torre, pero cuando crece sube a la torre, ve la rueca, quiere probar por curiosidad porque nunca la había visto y se pincha. Pasan muchos años, mueren los reyes, etc… y se corre el rumor de que hay una Bella Durmiente en un castillo.
* Saber esperar al amor: Muchos príncipes buscando la aventura, empiezan a buscarla pero ninguno llega al foso del castillo. Pero hay uno que sueña con una chica dormida muy bella, desde pequeño, y la quiere y decide ir a buscarla y después de muchos años de búsqueda llega al castillo, lucha contra la maleza, pasa el foso… y cuando llega a la cámara de la princesa y la ve y es lo que siempre ha querido y la besa con mucho amor y ella se despierta y también se enamora de él. Así que, no seas tonta espérate a que llegue alguien especial, que hay que hacerse valer…

Para que luego digan que los cuentos folklóricos son machistas...

Cómo elegir un buen libro de cuentos folklóricos.

Al igual que decíamos, para los cuentos de autor, que para elegir un buen libro había que analizar el cuento, en el caso de los cuentos foklóricos lo ideal es adaptarlos.

Aun así, adaptaremos versiones fiables, no adaptaciones de adaptaciones de adaptaciones de adaptaciones, porque sino, al final, o es otro cuento que no tiene nada que ver, o es una síntesis de un cuento folklórico.

Por lo tanto, aunque el texto lo adaptemos para la edad que tengan nuestros alumnos, el libro que contenga ese texto hay que saber seleccionarlo. Y...entonces... si aquí no se analizan...¿Cómo sabemos que el libro sea un buen libro de cuentos folklóricos? Pues en lo que tenemos que fijarnos es si es una recopilación, una adaptación o una traducción. Las más fiables son las traducciones, ya que una traducción al español de, por ejemplo, Perrault, son realmente, literalmente, los textos de Perrault y éste es una fuente fiable.

En el caso de las recopilaciones, lo ideal es saber quién es el responsable de la recopilación...porque si nadie se responsabiliza....¡malo! Si hay "recopilador", suele haber un prólogo comentando y, a veces, clasificando los cuentos recogidos en ese libro.

Por último, en las adaptaciones, ocurre lo mismo que con las recopilaciones, necesitamos que haya alguien que se responsabilice de las mismas. Además de esto, debería haber un prólogo explicativo de los criterios que se han seguido al adaptar (que objetivo se persigue, para qué edades se ha adaptado, etc...).

Por lo tanto, recordemos que, aunque hablamos de cuentos folklóricos, es necesario seleccionar un buen libro de textos folklóricos, es decir, una buena fuente y a partir de ahí... ¡A adaptar!

martes, 10 de mayo de 2011

Breve historia de la literatura folklórica infantil: Recopiladores de cuentos.

No sabemos cuándo empezó a crearse literatura folklórica, lo que sí sabemos es que fue antes de los clásicos de Grecia y Roma. Pero nosotros vamos a empezar en el siglo XVIII.

Aquí vamos a hablar de los tres recopiladores (y algunos también adaptadores) de cuentos folklóricos: Charles Perrault, los Hermanos Grimm y Hans Christian Andersen.

Hemos de tener en cuenta que ni Perrault, ni los Hermanos Grimm, ni Hans Christian Andersen no son autores de literatura infantil. Son recopiladores y adaptadores. Vamos entonces a hacer un recorrido histórico por los cuentos folklóricos.

Empezamos en el s. XVIII porque es el siglo de Charles Perrault. Perrault era un cortesano de la corte del Rey Sol. Esta corte es muy conocida porque fue la que puso de moda Versalles, sus palacios y sus jardines. Antes de la Revolución Francesa, la aristocracia vivía muy bien, y sobre todo la nobleza más cercana al rey, los que vivían en la corte.


Algunos de los que vivían en la corte eran los que se dedicaban a enseñar y educar a los niños y a los jóvenes de la corte. Estos eran los llamados pedagogos. Perrault era uno de ellos.




Perrault era una persona muy culta (sabía leer varios idiomas: latín, francés, italiano y puede que inglés) y muy muy muy religiosa y moral. Le parecía que en todo lo que ocurría en la corte había demasiado libertinaje, una vida muy licenciosa etc… Perrault tenía hijos, y tuvo varias esposas. Para criar a los niños en esa época se contrataba a las nodrizas (amas de cría) que daban de mamar a los hijos de los cortesanos, les cuidaban, les contaba cuentos, etc... Es entonces cuando Perrault empieza a interesarse por los cuentos.

Este interés surge por dos razones:

* Porque al Rey (Luis XIV) le gustaba que le entretuvieran. Al caer la noche no había asuntos de estado. Entonces, cuando no había entretenimiento, pedía que le contaran cuentos.
* Perrault, también escuchaba esas historias y también las que la nodriza contaba a sus hijos. Entonces se empezó a interesar por las historias breves, pero sobre todo le llamaron la atención las del pueblo, las folklóricas, porque nadie se había atrevido a contar esas historias en el Palacio.

Empezó a buscar historias y datos y se basó en diversas fuentes, las historias del pueblo, cuentos de Giambattista Basile, narraciones de Boccaccio, las historias y leyendas celtas: el paganismo celta, las hadas, lo mágico etc… Tras recopilar las historias y los datos, publicó un libro que se titula “Comtes de fées” (Cuentos de Hadas).




En este libro, recoge una serie de cuentos y los adapta. Hemos de recordar que ninguna historia era inventada por él, eran todo historias sacadas de la tradición, pero todas ellas están adaptadas por Perrault con la intención de que estos cuentos tuvieran un carácter moral y didáctico, hasta el punto de que incluyó moralejas al final de todas las historias, creadas por él y en verso. En este libro aparecen historias tan conocidas como Cenicienta, Caperucita Roja, El gato con botas o Pulgarcito.

Vamos a utilizar como ejemplo el cuento de Caperucita Roja adaptado por Perrault:

Se trata de una jovencita (para Perrault jovencita equivale a adolescente que puede ser usada sexualmente, quedarse embarazada, etc…) que esta deseando ir al bosque (el bosque representa la vida adulta) y su madre no la deja irse de casa (la casa simboliza la seguridad, la familia).
La madre la intenta retener porque la considera joven, pero la joven tiene una oportunidad de salir: para ir a casa de la abuela que está enferma. Antes de que salga, la madre le suelta el típico rollo de: no te pares, no hables con extraños, etc… Ella dice que sí, pero como toda adolescente…en fin… ¡que nos conocemos!
Además en el cuento va vestida de rojo (una forma de llamar la atención).
Caperucita no hace caso a su madre y va por el bosque. Y cuando ve venir al lobo se siente mayor y habla con él, que se hace el encantador y la embauca. El lobo se adelanta y llega antes a casa de la abuela y la devora, se mete en su cama y espera a caperucita que llega más tarde. Cuando llega es de noche y está todo oscuro. Y “la abuelita” (que recordemos que es el lobo) le dice que tendrá frío de venir de fuera, que se quite la ropa y se meta en la cama que le da calor. El lobo la abraza en la cama. Y cuando Caperuita se da cuenta de las “hechuras tan raras de su abuelita” (todos sabemos a lo que nos referimos), le preguntó y el lobo “disfrazado” de abuelita le dijo eso de “Es para comerte mejor” y la bestia se lanzo sobre la niña y la devoró. (Creo que todos sabemos que hablamos en sentido figurado…)



A este cuento Perrault le añade su moraleja: este cuento está escrito para prevenir a las jovencitas de que los “lobos” son más listos que ellas. Y que tienen que tener cuidado sobre todo de los lobos melosos y “suavones” que son los más peligrosos.

Perrault lo que buscaba era impacto. Recogió los cuentos, los adaptó y los publicó con el objetivo de moralizar a la corte de Luis XIV.

En esta época, además, hay otros autores que también se dedican a hacer lo mismo que Perrault.

Un poquito después de él aparece publicada una historia que se llama “El lobo blanco” en “El amigo de los niños” de Armand Berquin. Si nos fijamos, este cuento tiene muchos matices del mito de Cupido y Psique. Posteriormente aparece el cuento de “La Bella y la Bestia” publicado en “el almacén de los niños” de Madame Leprince de Beaumont.


En este siglo XVIII no sólo en Francia se presta atención al folklore. En Inglaterra tenemos a John Newberry, que era editor y se dedicaba a editar libros didácticos: abecedarios, catecismos, libros pedagógicos para niños, etc… Le fue bien y abrió una librería y empezó a publicar libros para niños (lo que hizo calleja un siglo después en nuestro país). Además, hizo una recopilación de libros de cuentos folklóricos, entre los que destaca el libro “Little pretty pocket book” (en el que se incluyen los cuentos).




Por nuestra parte, en España, tenemos a los 2 grandes fabulistas: Iriarte y Samaniego. Sin embargo, sus fábulas no son para niños (aunque se usen con ellos). Ellos no son autores 100% ya que, en algunos casos, ya existía la idea y lo que hacen es adaptarla y escribirla en verso.





La obra de Iriarte es “Fábulas literarias” y su objetivo era “meterese” con los malos poetas (que para él eran aquellos que no respetaban las reglas clásicas de la escritura).


Por su parte, las “Fábulas morales” de Samaniego (que son las más usadas con niños), en realidad fueron un encargo del seminario de nobles.



El siglo XVIII fue un siglo muy interesante para todo el tema del cuento folklórico.

Si pasamos al siglo XIX nos encontramos con una situación completamente distinta. Ahora vamos a centrarnos en Alemania.

En la primera mitad del siglo XIX en Europa es la época del Romanticismo. La vertiente ideológico-política del Romanticismo es el Nacionalismo.

Los Hnos. Grimm eran filólogos y entre las obras que hacían estaba el diccionario de alemán. Y vivían en una época Romántica en la que había mucho interés por la realidad cultural de una zona, por lo propio, por lo genuino. Dentro de esta idea surgió la necesidad de recopilar textos folklóricos propios que para recoger la cultura alemana, para que no se perdiesen. A los Hnos. Grimm se lo comentó un editor con el que trabajaban. El interés que tuvieron los Hnos. Grimm era meramente conservacionista de lo propio.




Los Hnos. Grimm, pidieron por carta a conocidos y amigos que les escribiesen historias folklóricas que se contaban por distintas zonas de Alemania. Ellos hicieron la recogida, corrigieron los errores gramaticales, cubrieron algunos “agujeros” que quedaban en las historias y poco más, porque querían que fuese lo más fiel posible a las historias. Ellos pensaban que los cuentos recogidos eran propios alemanes, pero aparecían cuentos como Caperucita Roja o la Cenicienta que habían sido recogidos un siglo antes en Francia por Perrault. Por tanto, no se sabe de dónde vienen los cuentos, no hay límites nacionales, se puede dividir por zonas (norte de Europa, Europa Mediterránea, etc…).

Además de pecar de inocentes pensando que eran cuentos tradicionales alemanes, los libros en seguida se pusieron de moda, se hicieron famosos, entre los maestros y filólogos y los jóvenes y lo compró mucha gente. Esto fue un problema porque la editorial que llevaba a cabo las ediciones, recibió un montón de cartas con quejas porque los niños y jóvenes estaban leyendo unos cuentos en los que aparecían cosas no apropiadas para su edad (sexo, violencia, canibalismo, incesto…) Entonces los editores pidieron a los Hnos. Grimm para que los cuentos fueran un poco menos controvertidos y no hubiera tantas quejas. Al principio dijeron que no, que ese libro no estaba destinado a que lo leyesen jóvenes, sino que estaba destinado a salvaguardar la tradición cultural. Al final los convencieron e hicieron las adaptaciones mínimas para que esos textos no tuvieran problemas al salir a la calle. A partir de la 3ª edición de los Hnos. Grimm los cuentos “están censurados”. También incluyeron algún final que salvaban a los protagonistas.

Además de los Hnos. Grimm, que son los recopiladores alemanes más famosos de todos, también estaba Hoffmann




que también era adaptador y publicó muchos cuentos fantásticos del pueblo y luego les daba su propia forma. Su intención no era moralizante como Perrault, simplemente eran adaptaciones artísticas. Uno de los cuentos que adaptó fue Cascanueces y el Rey de los ratones.



En la segunda mitad del siglo XIX nos trasladamos a Dinamarca. Ya no está dentro del Romanticismo, sino que nos situamos en el Realismo. En este momento surge Hans Christian Andersen,


es un personaje curioso porque es de los pocos adaptadores y recopiladores que tuvieron éxito en vida. Una anécdota: la estatua de la sirenita que hay en Copenhague, que es la primera estatua que se hace en Europa sobre el protagonista de un cuento, se hace con él en vida y el escultor le pasaba los bocetos para que opinase sobre su diseño.



Tiene dos tipos de cuentos:

1) Cuentos folklóricos adaptados por él. Lo adaptaba con un criterio personal. Dentro de estos cuentos sacados del folklore del norte de Europa, (La Reina de las Nieves, La Sirenita). En el caso de la sirenita, no tiene nada que ver con la peli de Disney. En el cuento no acaba bien, porque parte de un error: cambiar lo que es y cómo es para que el príncipe se enamore de ella. Acaba mal porque para tener piernas necesita dar lo que mejor tienes: en su caso la voz; como las piernas no son suyas al andar le van a doler; y además, si no consigue su objetivo (casarse con el príncipe) morirá convertida en espuma de mar. Al final, el príncipe se va a casar con su prometida, ella tiene la opción de volver a ser sirena si les mata, pero no lo hace y muere. Y las ninfas del mar, ven que hay tanto amor y tan puro que parte de la espuma se convierte en ninfas que acompañaran a los hijos del príncipe.
Hace cuentos tristes por:
- La corriente a la que pertenece: el Realismo.
- Su tendencia sexual suponía un “problema” en el siglo XIX. Además, el ser repudiado por su mujer, fue un escándalo social. Esto hacía que se sintiese diferente a los demás, “un extraño”, que estaba “fuera de lugar” entre los seres humanos. Todos los cuentos llevan este sello: el soldadito de plomo es distinto a los demás soldaditos, la sirenita que quiere ser humana y no sirenita, el patito feo que es distinto a todos los demás… Se dice que el patito feo es una “biografía” de Andersen. En el fondo, en el patito feo la sociedad sigue cerrada, sin aceptar a los diferentes (la granja no le acepta), los que le aceptan son todo cisnes como él (realmente es un gueto).




Estas adaptaciones las hace en función de su gusto, de su estilo y nunca con criterios mercantiles.

2) Cuentos propiamente realistas. Estos están escritos por él (es autor), y reflejan la vida de su época, la sociedad de su época, los problemas de su época, etc… El cuento más conocido de este grupo es “La pequeña vendedora de fósforos” o “La cerillera”.

Literatura folklórica: Clasificación de los cuentos.

El interés por los textos folklóricos comienza a mediados del siglo XX. La primera investigación sobre estos textos (cuentos) fue la de Vladimir Propp.

Propp quiso hacer una investigación sobre las características formales de los cuentos rusos, lo primero que hizo fue recoger cuentos de toda Rusia desde la parte Siberiana, de costa , de montaña etc… Propp anotaba todo lo que le contaban en un libro y luego lo hilaba, el tenía colaboradores para hacer esta investigación, de repente, se encontró con muchos cuentos de toda Rusia cuando se dio cuenta de todo lo que tenia tuvo que dividir los cuentos rusos en cuatro grandes categorías.


VLADIMIR PROPP

Vladímir Yákovlevich Propp, San Petersburgo, 29 de abril de 1895 - Leningrado, 22 de agosto de 1970. Fue un erudito ruso dedicado al análisis de los componentes básicos de los cuentos populares rusos para identificar sus elementos narrativos irreducibles más simples.

Su Morfología del cuento fue publicada en ruso en 1928; aunque influyó a
Claude Lévi-Strauss y Roland Barthes, fue prácticamente ignorada en Occidente hasta que fue traducida al inglés en los años 1950.
Analizó los cuentos populares hasta que encontró una serie de puntos recurrentes que creaban una estructura constante en todas estas narraciones. Es lo que se conoce como "las funciones de Propp".




La teoría de Propp se basa en un análisis estructural de la morfología de los cuentos, donde parte del corpus para llegar a la clasificación. Critica las clasificaciones anteriores a su estudio; propone por su parte, en la clasificación que obtiene del análisis de mas o menos 100 cuentos una serie de elementos constantes, estos son, las funciones de los personajes.
Son una serie de 31 puntos recurrentes en todos los cuentos de hadas populares. Aunque no todos ellos aparecen en todos los cuentos, su función básica a menudo permanece y el orden es prácticamente siempre el mismo.

* Mitos : Los mitos son textos de origen religioso. Sirven para explicar al pueblo hechos naturales, sociales o psicológicos. Por ejemplo: en todas las mitologías se ha explicado de algún modo el origen del mundo. Otra característica de los mitos, es que tienen como protagonistas a dioses y héroes de la religión correspondiente.

Un ejemplo es el mito de Cupido y Psique.

* Cuentos de animales: Son aquellos en los que los personajes son animales.
Existen distintos tipos de cuentos de animales:

1) Aquellos en los que los personajes representan a personas. En este caso se tratan de cuentos de carácter humorista. Estos cuentos no tienen moraleja, pero lo que sí tienen son enseñanzas sobre la vida.

2) Fábulas: los animales representan arquetipos humanos y siempre tienen moraleja. En este tipo de cuentos se resaltan las virtudes y vicios de los humanos. Las fábulas más antiguas que se conservan, son las de Esopo en Grecia y “El conde de Lucanor” en España.

3) Apólogo: se trata de una fábula, que tiene como personajes los seres humanos. Un ejemplo de este tipo de cuentos sería el cuento de la lechera.

* Cuentos de formula: Se trata de cuentos mínimos para contar a los niños. En su mayoría tienen un marcado carácter lúdico.
Ejemplos de cuentos de fórmula son:

“Esto era un rey que tenía tres hijas, las metió en tres botijas y las tapó con pez. ¿Quieres que te lo cuente otra vez?” Se ve claramente que este tipo de cuentos están escritos para jugar con los niños.

* Cuentos de hadas o maravillosos: En estos cuentos aparecen personajes mágicos (brujas, hadas, magos…) o animales que hablan con los seres humanos. En ellos pasan cosas imposibles, aparecen seres maravillosos, cosas imposibles como animales que hablan… Un ejemplo sería: Ricitos de oro y los tres ositos.


GIANNI RODARI

Gianni Rodari, escritor, maestro y pedagogo italiano (Omegna, 23 de octubre de 1920- Roma, 14 de abril de 1980), Premio Hans Christian Andersen en 1970. Su principal obra teórica es Gramática de la fantasía, una recopilación de charlas en la que expone un concepto fundamental en la literatura infantil y juvenil del siglo XX: el binomio fantástico. En su obra literaria destacan a la par el impulso de reforma social, con una atención destacada por los más pobres y una sátira humorística, pero inflexible, contra la alta burguesía italiana; y la combinación fantástica de imágenes sorprendentes, con las que o bien construye una historia, o bien inicia una trama que debe completar el lector.


La clasificación que hace este autor de los cuentos folklóricos es la siguiente:

1) Cuentos de animales: Al igual que Propp este autor también hace su clasificación en torno a las fábulas y a los cuentos cuyos personajes son animales..

a) Animales salvajes
b) Animales domésticos
c) Relaciones entre hombre y animal
d) Relaciones entre animales salvajes y domésticos

2) Mágicos: se corresponde con los cuentos de hadas o maravillosos de Propp, pero también incluye los mitos.

a) Historias de adversarios sobrenaturales
b) Historias de parientes sobrenaturales o embrujados
c) Empresas sobrehumanas
d) Auxiliares sobrenaturales
e) Objetos mágicos
f) Historias de carácter religioso
g) Cuentos de bodas

3) Bromas y anécdotas: aquí, además de los cuentos de fórmula de los que ya hablaba Propp, se incluyen cuentos que pretenden hacer reír.
a) Cuentos del tonto
b) Cuentos del listo
c) Cuentos con fórmula o estribillo.


SARA C. BRYANT

Sara C. Bryant ha publicado diversos libros con gran éxito de ventas en el mundo anglosajón, siempre centrados en la órbita de la pedagogía infantil. “El arte de contar cuentos” es su primer libro editado en España.
La clasificación de esta autora estaba guiada por las edades, por lo que establece tres intervalos: de 3-5 años, de 5-7 años y de 7-12 años (o para mayores).

* De 3 a 5 años: aquí encontramos las historias rimadas, las historias con fragmentos versificados, las historias de animales personificados y los cuentos burlescos y cuentos de hadas.

* De 5 a 7 años: encontramos textos pertenecientes al folklore (leyendas locales), cuentos de hadas y cuentos burlescos, fábulas, leyendas y narraciones de historia natural.

* Para mayores: incluyó en este grupo los textos foklóricos, las fábulas, los mitos y las alegorías, las parábolas de la naturaleza, las narraciones históricas, las historias reales y las narraciones humorísticas.

lunes, 9 de mayo de 2011

Reflexión Bloque 3: Creación literaria con y para niños.

El tercer bloque de la asignatura lo hemos dedicado a la creación literaria para los niños y a aquella que podemos hacer con ellos.

Gracias al estudio de este bloque hemos aprendido un montón de ideas que podemos utilizar para crear cuentos para nuestros alumnos. También hemos aprendido otras técnicas, como el libro viajero, en las que los niños no son sólo los receptores del cuento, sino también sus creadores ya que contamos con ellos, -y con sus papás-, para la elaboración de los mismos. Considero que esto es algo muy positivo:

* para la mejora de su lenguaje oral y, en su caso, escrito,

* para el fomento de la creatividad de los niños. Este es una de las capacidades que, desgraciadamente, perdemos con los años. Sin embargo, fomentándola, utilizándola, dándole importancia puede que no sea así. Sobre todo, si estamos hablando de niños, es una pena que ya de tan pequeños tengan que "renunciar" a algo tan bonito y tan suyo como la creatividad.

*para, en determinados casos, impulsar la colaboración y la ayuda entre los padres y el niño. Así sienten que hacen algo juntos, que del "trabajo" con sus papás surge un "producto final", que ese "producto final" no habría sido posible sin ellos...

* Sobre todo, será también una forma de animación a la lectura, por lo menos a la de ese cuento, ya que al ser algo hecho por todos y para todos, se sienten orgullosos de su trabajo, quieren enseñarlo, que todo el mundo lo vea...

Por otra parte, estos cuentos creados por nosotros son, a la vez, un "método ahorrativo" estupendo. ¿Cómo llenamos nuestra biblioteca de aula con un presupuesto reducido? Pues acudiendo no sólo a libros publicados, sino también a nuestra imaginación -y a la de los niños-, para crear cuentos que seguro que serán estupendos.

Estos libros de creación propia, no tienen por qué ser sólo de cuentos, también hicimos en clase, -como habréis visto en entradas anteriores-, un taller de verso. De este taller sacamos muchísimas ideas y si lo unimos a la ayuda que podemos obtener de los alumnos, saldrán libros con poesías infantiles preciosos.

Tanto los unos -cuentos-, como los otros -poesías-, son también ideas que podemos utilizar como regalos para fechas señaladas: día del padre, día de la madre, Navidad, etc... Además son un regalo fantástico porque realmente es creación de los niños, no es algo que hacemos los adultos, -como ocurre en la actualidad en muchas escuelas-, y que el niño pinta un dibujo o "escribe" un par de rayas y ¡ya esta! como ha coloreado, lo ha hecho él...

Para terminar, quiero decir que, aunque son ideas estupendas, se necesita práctica sobre todo en lo que a formato se refiere. Hemos hecho en este bloque una actividad práctica creando un cuento cada una y... yo personalmente he tenido algunos problemas, sobre todo con el pegamento y la encuadernación. Aún así, estoy muy orgullosa de mi cuento, del que en breve subiré fotos, y entiendo perfectamente el orgullo y satisfacción que puede sentir un niño si colabora en una creación de este estilo. Así que, no lo dudeis...¡y a crear cuentos con los niños!